20 principios para crear mejores materiales de aprendizaje
Aprendizaje multimedia (II) | ¿Qué ingredientes hacen de la tutorización la mejor forma de aprender? (V)
Por 20€ al mes tienes un chat que hace lo que le pides. «Escribe un resumen». «Prepara un podcast». «Dibuja un mapa mental». «Crea un vídeo». Para el aprendiz curioso, el reto ya no es crear materiales de aprendizaje personalizados. El reto es saber qué crear.
Si quieres que esos materiales sean efectivos, tienes que entender cómo funciona tu mente. Y la teoría del aprendizaje multimedia, que exploramos hace algunas ediciones, es una de las mejores explicaciones que tenemos a día de hoy.
La teoría parte de que aprender es construir conocimiento. No es reaccionar a los estímulos ni almacenar pasivamente información; aprender es dar sentido a lo que nos rodea. ¿Cómo? La información se nos presenta, idealmente combinando palabras e imágenes. Nuestra memoria sensorial capta esa presentación multimedia y, cuando le prestamos atención, pasa a nuestra memoria de trabajo.
En la memoria de trabajo procesamos lo verbal y lo pictórico en canales separados. En cada canal, seleccionamos y organizamos la información para construir modelos propios. Después, integramos esos modelos verbales y pictóricos con nuestros conocimientos previos, que rescatamos de nuestra memoria a largo plazo.
La teoría del aprendizaje multimedia también se sostiene en la idea de que nuestra capacidad cognitiva es limitada. Para explicar estos límites, en el libro utilizo una metáfora a la que Sherlock Holmes recurre cuando conoce a Watson.

Sherlock propone que el cerebro es como un piso vacío que hay que amueblar. Esta metáfora no explica bien el funcionamiento del cerebro pero sí el de la memoria de trabajo. Como aprendices, en ese espacio limitado podemos llevar a cabo tres tipos de procesamiento:
Procesamiento ajeno. No contribuye al aprendizaje. Suele ser fruto de un mal diseño, de un prompt que no tiene en cuenta cómo funciona nuestra memoria.
Procesamiento esencial. Es necesario para representar mentalmente el material en la memoria de trabajo. Depende de la complejidad del material (a más complejidad, más procesamiento) y de los conocimientos previos que tengas sobre el tema (a más conocimientos previos, menos procesamiento).
Procesamiento generativo. Es necesario para la comprensión profunda del material. Aquí entran actividades como dar sentido al material conectándolo con lo que ya sabes, construir autoexplicaciones o aplicar lo aprendido en un proyecto1.
Tres objetivos: reducir el procesamiento ajeno, gestionar el procesamiento esencial y provocar el procesamiento generativo. Los principios que siguen bajan los tres objetivos al barro. Entenderás la lógica que hay detrás de cada uno para poder crear mejores materiales de aprendizaje.
Reduce el procesamiento ajeno
Principio de coherencia. Elimina cualquier material que no contribuya al objetivo de aprendizaje. Cuidado con los detalles seductores: la información que te hace parecer interesante en una cena pero que te distrae de los fundamentos.
Principio de señalización. Añade señales verbales o visuales que organicen la información y dirijan la atención a lo importante.
Principio de redundancia. No incluyas el mismo texto oral y escrito. Procesamos ambos estímulos a través del canal verbal y duplicar la información aumenta el procesamiento cognitivo sin aportar nada. Los profesores que leen diapositivas son el anti-ejemplo de este principio.
Principio de contigüidad espacial. Integra físicamente las palabras y los gráficos. El texto junto al diagrama mejor que el texto debajo del diagrama.
Principio de contigüidad temporal. Presenta simultáneamente las palabras y los gráficos. La narración a la vez que la gráfica, no la narración y después la gráfica.
Principio de atención dividida. Integra la información. Cuando el aprendiz tiene que integrar múltiples fuentes de información separadas temporal o espacialmente, malgasta procesamiento cognitivo. Va muy de la mano de los dos principios anteriores.
Principio del ejemplo resuelto. Al empezar, mejor entender ejemplos resueltos paso a paso que resolver problemas desde cero. La estructura paso a paso del problema y la solución libera el espacio cognitivo que de otra forma gastarías buscando cómo resolver el problema. Conforme construyas conocimiento, reduce el andamiaje.
Gestiona el procesamiento esencial
Principio de segmentación. Dosifica el material. La pausa entre segmentos te permitirá seleccionar, organizar e integrar la información antes de avanzar al siguiente.
Principio de pre-entrenamiento. Crea materiales preparatorios breves con las ideas clave antes de enfrentarte a ideas complejas; puede ser un breve glosario, un vídeo de 2-3 minutos o una infografía. Conocer antes los componentes liberará tu capacidad cognitiva para comprender las relaciones entre ellos.
Principio de modalidad. Cuando las palabras acompañan a gráficos, mejor narrarlas que escribirlas en pantalla. ¿Por qué? Porque los gráficos y el texto entran por el canal visual y la narración por los oídos.
Principio de información transitoria. Las palabras se las lleva el viento, por eso el principio de modalidad no funciona siempre. Si las palabras desaparecen antes de que el aprendiz las pueda integrar, es mejor el texto escrito porque permanece. Ocurre en narraciones largas y materiales complejos y/o nuevos para el aprendiz.
Provocar el procesamiento generativo
Principio de actividad generativa. Incluye oportunidades para realizar actividades generativas con el material. Actividades como resumir, crear mapas conceptuales, dibujar, explicarte a ti mismo, enseñar a otros o imaginar. Porque dar sentido al material, organizarlo e integrarlo con lo que ya sabes es lo que construye aprendizajes reales y duraderos. La IA puede proporcionarte andamiaje pero nunca debería hacer estas actividades por ti.
Principio de mapping. Crea mapas conceptuales que representen las relaciones entre los conceptos. El aprendizaje está en forzarte a seleccionar los conceptos clave, organizar sus relaciones y externalizar tus modelos mentales.
Principio de dibujo. Genera dibujos para representar el contenido. Dibujar activa ambos canales (verbal y pictórico) y te obliga a decidir qué representar y cómo representarlo.
Principio de imaginación. Imagina mentalmente el contenido. Reconstruir en tu mente las ideas activa los mismos procesos que seleccionar, organizar e integrar la información. Mejor después de la instrucción, cuando ya tienes ciertos conocimientos sobre el tema.
Principio de autoexplicación. Explícate a ti mismo el material. ¿Por qué este paso tiene sentido? ¿Qué relación tiene con lo que ya sabes? ¿Qué conclusión sacas? Esta actividad generativa mejora con preguntas que te dirijan hacia aspectos específicos del material.
Principio de indagación guiada. Explora, experimenta y descubre con guía. Explorar libremente sin conocimientos previos termina demasiadas veces en los lugares equivocados. Un buen guía reduce el procesamiento ajeno (limita para prevenir que te pierdas) y provoca el procesamiento generativo (deja espacio para construir tu propio conocimiento).
Principio de feedback. Incorpora feedback explicativo (explica por qué tu respuesta es correcta o no) antes que feedback correctivo (solo dice si es correcta o equivocada) o ningún feedback. La explicación te obliga a revisar y mejorar tus modelos.
Principio de control. Controla el ritmo, el orden o la cantidad de contenido si tienes la capacidad metacognitiva y los conocimientos previos necesarios. En otras palabras: si sabes evaluar tu propia comprensión y tomar buenas decisiones sobre qué necesitas. Si no, porque todavía eres novato, te beneficiarás más de la instrucción dirigida por el sistema. Si ya tienes esa capacidad, te beneficiarás más del control propio.
Principio de autogestión de la carga cognitiva. Entrénate a ti mismo para gestionar tu carga cognitiva. Utiliza estrategias como señalarte a ti mismo los elementos clave o autoexplicarte mientras aprendes. No dependas de que los materiales sean óptimos y asume la responsabilidad del aprendizaje. Este principio está presente en cómo te he contado el resto. Porque aunque los principios están pensados para docentes, en la era de la inteligencia artificial, el aprendiz autodidacta puede crear sus propios materiales y enseñarse a sí mismo.
La IA puede ayudarte a reducir el procesamiento ajeno y gestionar el procesamiento esencial. Para el procesamiento generativo no hay atajos. Sí, la tecnología puede ayudarte con plantillas, instrucciones o feedback; pero si quieres aprender, nada ni nadie puede hacer el trabajo cognitivo por ti.
Sergio-.
P.D. La próxima vez que utilices un LLM para crear cualquier material para aprender, incluye estos 20 principios.
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Si has leído el libro, quizás recuerdes algo ligeramente diferente. Es porque allí exploramos la teoría de Sweller (carga cognitiva) y aquí la de Mayer (procesamiento cognitivo). Los conceptos son primos hermanos: el procesamiento esencial se parece a la carga intrínseca, el procesamiento ajeno a la carga ajena, y el procesamiento generativo a la carga relevante.
La diferencia está en el enfoque. Sweller explica lo que el diseño impone al aprendiz (la carga cognitiva). Mayer explica lo que el aprendiz hace con el material (el procesamiento cognitivo).



