Me cuesta concentrarme. Abro con frecuencia Twitter o YouTube. Sé que no debería, pero vuelvo a caer en la tentación. Consigo romper el hechizo media hora después. ¿Qué estoy haciendo con mi vida?
Empecé Aprendizaje Infinito hace 5 años. En lugar de preguntarme sobre qué escribir, compartía lo que iba aprendiendo. Es fácil olvidar lo importante y por eso conviene recordarlo. Sean cuales sean las presiones del mundo adulto, mantén viva la curiosidad del niño.
Quiero entender mi mente y descubrir su potencial. ¿Por qué me cuesta concentrarme? ¿Por qué me dejo seducir una y otra vez por las distracciones? Me interesa el misterioso proceso que transforma cómo experimentamos nuestra vida, ese mismo proceso que define nuestras prioridades y determina quiénes somos. Mejorar la productividad y reducir el estrés está muy bien, pero yo estoy buscando algo más profundo. Busco la libertad de quien es soberano de su atención.
No es un reto fácil y nunca lo ha sido. Desde el inicio de los tiempos la mente humana tiende a divagar. Anticipas un problema futuro que quizás nunca ocurra. Das vueltas a una decisión pasada que ya no se puede cambiar. Construyes una historia coherente para dar un sentido al caótico mundo que nos rodea. Recuerdas el pasado y te proyectas al futuro. Saltas de una actividad a otra mientras el presente se esfuma. Me ha pasado escribiendo este texto y te pasará a ti leyéndolo.
Una guerra por tu atención
Internet ha degenerado en un sistema controlado por grandes plataformas que viven de tu atención. El modelo de negocio es el mismo que el de la televisión: contenido en abierto y anuncios. Los creadores comparten, los seguidores acceden y los anunciantes pagan la fiesta.
Las plataformas eliminan cualquier barrera para que no tengas que pensar. Miden todo para mostrarte la información más adictiva y, entre medias, colarte anuncios. Se lo ponemos fácil, cediendo todos los permisos de un ordenador de bolsillo que nos acompaña hasta al baño.
Se produce una lucha encarnizada donde todo vale para conseguir nuestra atención. Los creadores se profesionalizan y siguen una estrategia. Los hay cuya estrategia es enseñar cacho. Suelen habitar Instagram y Onlyfans. También los hay cuya estrategia es crear un personaje. Sueltan barbaridades y estupideces bajo el argumento de la autenticidad. Los fans alimentan a la bestia y el personaje termina devorando a la persona. También los hay cuya estrategia es convertirse en gurú. Sientan cátedra sobre un tema, inundan las redes con anuncios y te venden su curso cambiavidas. Todo empeora porque ahora la mayoría es contenido fast-food que tardas más tiempo en leer que el último modelo de inteligencia artificial en generar.
La mente, en sus divagaciones, construye una historia que empeora el problema. Cree que estás al mando, que eres tú quien elige qué entretiene tus ratos muertos. Pero no. Son los incentivos de las plataformas los que deciden qué contenidos matarán tus ratos: aquellos que te mantengan más tiempo enganchado. Por eso más de 30 millones de personas vieron en directo la Velada.
Internet es el circo de nuestro tiempo.
Vuelve a empezar
Si no te gusta hacia dónde te llevan los incentivos del sistema, crea los tuyos propios. Igual que te has habituado a deslizar un carrusel infinito de vídeos cortos, puedes habituarte a prestar atención a lo que te importa.
Piensa en tu foco como una habilidad. Seguramente hoy eres incapaz de leer un libro de una sola sentada. Pero, ¿y un capítulo? ¿Quizás un par de páginas? La trayectoria importa más que el punto de partida; ¿eres más o menos capaz de concentrarte que ayer? La mente se entrena incorporando en tu día actividades exigentes, como leer los mejores pensamientos de otra persona o escribir sin ayuda de la máquina.
¿Concentrarte en qué? Detrás de la falta de foco se esconde la falta de propósito. No Propósito, propósito. Tener prioridades claras en las que merezca la pena volcar tu atención. Lanzar un proyecto. Cultivar una relación. Aprender una habilidad. Disfrutar de un hobby. Las posibilidades son infinitas pero solo unas pocas merecen tu escasa atención. Deja tu respuesta por escrito y recuérdala con frecuencia. Es demasiado fácil olvidar lo importante.
Volverás a distraerte porque eres un humano imperfecto. No seas demasiado duro contigo mismo. Cada instante es una nueva oportunidad para cultivar tu atención.
Vuelve a empezar.
Después del parón de verano, Aprendizaje Infinito vuelve a empezar.
Los viernes seguiré compartiendo ensayos y conversaciones en abierto, pero mi foco estará en Viaje. Y para este curso tengo un plan.
Un club de lectura con esteroides para dominar tu atención
Un año. Cuatro bloques. Doce libros.
El libro es un formato atemporal que respeta tu atención. Para el aprendiz que está preparado, es el mejor maestro. Este primer libro te convertirá en ese aprendiz preparado que sabe sacar lo mejor de los libros. Será la base sobre la que construiremos los otros tres bloques. Empezamos este domingo, con la primera reflexión y la primera práctica.
Si tú también quieres recuperar este año la soberanía de tu atención, en esta página te cuento todo sobre esta nueva etapa de Viaje.
Sergio-.
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